lunes, 27 de julio de 2015

Principales Enfermedades en las Pisicinas



PRINCIPALES ENFERMEDADES EN LAS PISCINAS

·        Diarrea

Es la infección más frecuente adquirida por el uso de agua de piscinas. Los gérmenes que pueden contaminar el agua de la piscina son gérmenes que toleran el  cloro, puede vivir en las piscinas durante días y es la causa principal de diarrea en brotes en piscinas.
Son causantes de una cuarta parte de los brotes diarreicos adquiridos en piscinas. Los niños, las mujeres embarazadas y las personas con sistema inmunitarios débiles corren mayor riesgo de contraer este tipo de infecciones.
Las infecciones se transmiten tragando accidentalmente agua de la piscina que ha sido contaminada con materia fecal de una persona que tenga restos de heces en el cuerpo al meterse en el agua. El cloro destruye éstos gérmenes pero al no actuar de forma inmediata puede haber un periodo ‘ventana’ en el que alguna de estas bacterias aún siga viva en el momento de bañarnos. Incluso las piscinas mejor mantenidas pueden propagar enfermedades.
Se necesitan comportamientos saludables en las piscinas para que todos y todas estemos protegidos. Tres consejos que le ayudarán a nadar de forma segura:

1.      No nade cuando tenga diarrea, especialmente importante para los niños que usan pañales.
2.      No trague el agua de la piscina y evite que entre en su boca (no está esterilizada, a pesar del cloro no es apta para el consumo humano).  
      3.   Lávese las manos con jabón y agua después de ir al baño o de cambiar pañales.

·        Otitis externa


Es una infección de la parte externa del oído, muy común y relacionada con el uso de aguas recreativas, que puede aparecer a cualquier edad. Los síntomas suelen aparecer pocos días después de haber nadado y pueden consistir en: picor dentro del oído, enrojecimiento e inflamación en el oído, dolor cuando se ejerce presión en la oreja  y pus.
 Suele aparecer cuando queda agua en el canal del oído durante largos periodos, creándose un ambiente propicio para el crecimiento de gérmenes, y aquellos presentes en las piscinas son una de las causas más frecuentes del ‘oído de nadador’. No se transmite de persona a persona.

Los consejos para su prevención:
1.      Usar gorro de nadar, tapones o moldes adaptados para los oídos para evitar que entre el agua.
2.      Séquese bien con una toalla los oídos después de nadar o ducharse, pero no use bastoncillos para las orejas, están contraindicados.
3.     Incline la cabeza hacia los lados para que los oídos queden en posición que permita que el agua salga del canal auditivo, tire suavemente los lóbulos de las orejas en distintas direcciones mientras mantiene la cabeza inclinada a los lados para ayudar a sacar el agua.
4.       NO intente sacarse la cera de los oídos por su cuenta, en general, la cera de los oídos ayuda a proteger al canal auditivo de las infecciones. 

·        Pie de atleta (tinea pedis) 

Infección de la piel de los pies causada por una variedad de diferentes hongos. El lugar más frecuente es entre el primer y segundo dedo pero puede afectar a cualquier parte del pie. Suele dar fisuras en la piel o lesiones rojizas y picantes.
 Se contagia por el contacto con piel infectada o con hongos en determinadas áreas como duchas, vestidores, piscinas. Puede ser una infección crónica con recidivas frecuentes.

Normalmente se cura con tratamiento con cremas sobre la piel pero otras veces precisa de tratamiento oral. La higiene es muy importante para la prevención:

  •    Uñas cortas y limpias.
  •     No caminar descalzo en duchas y cambiadores.
·         Los ya afectos, deben mantener los pies limpios, secos y frescos. Usar sandalias y evitar zapatos cerrados y calcetines que no sean de algodón para ayudar a la transpiración.

·        Dermatitis

 La dermatitis suele ser causada por un germen con predilección por medios húmedos. El ‘rash’ (manchas rosadas que suelen picar) se produce tras contacto directo de la piel con agua contaminada unos días después del baño.
Los síntomas son: picor que puede acabar en piel enrojecida y edematosa. Se caracteriza también por ampollas de pus en los folículos pilosos.
Prevención:
  1. Importante no llevar mucho tiempo el bañador húmedo y lavarlo diariamente.
  2. Un buen manejo de desinfectante y pH del agua puede prevenir esta dermatitis.

·        Prurito ocular, irritación nasal y/o dificultad para respirar

 Sobre todo ocurre en piscinas cubiertas y está provocado por el uso de irritantes como cloraminas en el agua y aire. Con una buena ventilación de la zona esto se evitaría.
El lavado ocular con SSF 0,9% es una buena manera de lavar el ojo, para ello es importante utilizar gasas distintas para cada ojo y irrigar el ojo empezando desde el lacrimal (zona de ojo mas pegada a la nariz) y que vaya cayendo el suero hacia el otro lado de ojo. Deberás inclinar la cabeza del mismo lado del ojo que estas lavando) .
Prevención:
 Uso de gafas de natación y gorro de baño.

·        Molluscum contagiosum (pox-virus)

Múltiples lesiones cutáneas pequeñas sobreelevadas, de color blanquecino y que cuando son más grandes pueden ser umbilicadas (tener como un pequeño hueco en el centro). Son muy contagiosas pero no graves y mucho más frecuentes en los niños y en la parte superior del tronco y extremidades. Tiene varios tratamientos desde tópicos (Imiquimod crema) hasta curetaje (extirpar una a una las lesiones con una especie de cucharilla) y crioterapia (‘quemarlas’ con nitrógeno líquido).

·        Verrugas vulgares: papilomas   

Hasta el 10% de los bañistas se contagian, sobre todo en los pies. Es clásico, aunque no siempre esté presente, la aparición de un punteado negro en la zona de la verruga. Es muy importante la prevención.
1.     Usando siempre zapatillas cuando se está fuera del agua, sobre todo al acudir a los baños, o a zonas donde hay humedad.
2.     El tratamiento va desde tópicos, curetaje (extirpar una a una las lesiones con una especie de cucharilla) y crioterapia (‘quemarlas’ con nitrógeno líquido). Además con la aplicación de cremas de ácido salicílico

·        Consejos generales para niños:


1.        Lleve a sus hijos al cuarto de baño con frecuencia, sin necesidad de que tengan que pedirlo (aproximadamente cada hora).
2.        Cambie los pañales en el cuarto de baño y no junto a la piscina. Los gérmenes pueden propagarse a superficies y objetos en la piscina y alrededor de ésta y propagar enfermedades.
3.        Lave a su hijo minuciosamente (en especial, cerca de las nalgas) con jabón y agua antes de nadar. Todos tenemos cantidades invisibles de materia fecal en nuestras nalgas que terminan en la piscina. No parece más seguro usar pañales especiales para el agua en cuanto a la prevención de infecciones.
4.        No pierda de vista a sus hijos en ningún momento.
5.        Proteja a su hijo de las quemaduras solares utilizando una crema protectora con capacidad de bloqueo de los rayos solares de al menos 15 SPF y protección contra los rayos UVA y UVB, y asegúrese de volver a aplicar la crema protectora después de nadar. Unas cuantas quemaduras graves pueden aumentar el riesgo de contraer cáncer de piel.
6.        No utilice flotadores inflables, sino chalecos salvavidas autorizados para los niños.
7.    Incluso en las piscinas inflables de plástico para niños pueden crecer gérmenes. No se aconseja añadir clorina o lejía porque es difícil calcular la proporción a añadir.




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