lunes, 17 de noviembre de 2014

La entrada de hoy al blog, se va a centrar en el manejo de la conducta de nuestros hijos, aprovechamos para recordaros que el grupo está abierto para que vengáis a preguntarnos dudas, reflexiones, inquietudes, etc.
Hoy toca el turno de quizá el tema más complicado de abordar, tanto para nosotros como profesionales, como para vosotros papas y mamas.
Ante todo, queremos transmitiros tranquilidad, vosotros mejor que nadie conocéis las actitudes de vuestros hijos, y la mejor manera de afrontarlo, aquí, solo os damos pistas, guiones.., que se pueden llevar a cabo.
Los diferentes temas que vamos a tratar son:

·         LOS CELOS Y LA RIVALIDAD ENTRE LOS HERMANOS: Desde el principio debemos saber que nosotros no somos culpables de que existan estos celos, pues en la mayoría de los casos depende de la capacidad de tolerancia y comprensión del “peque mayor”.
¿Porque ocurren estos celos?
1.       Por necesidad de llamar la atención de los papas
2.       Por comparación con el hermano y necesidad de sentirse superior.
3.       Por deseo de conseguir más cosas que el hermano

        
¿Qué podemos hacer?
1.       Incluir en el cuidado del bebé al hermano mayor. Hacerle ver que el también es responsable del cuidado del peque, y de lo bien que lo hace siempre.
2.       Establecer un tiempo del día para realizar alguna actividad exclusivamente con el hermano mayor. Esta actividad debe ser una actividad que no podamos realizar con el pequeño.
3.       Animarle a que realice actividades lúdicas fuera de casa, siempre y cuando esto no sea un motivo de sentirse rechazado, o separado de la familia.
4.       Hacer notar a los familiares la presencia del hermano mayor, que no toda la atención vaya dirigida al pequeño.

·         EL DESARROLLO PSICOSOCIAL: En este punto es importante distinguir en que fase de desarrollo se encuentra nuestro hijo, para poder ofrecerle los cuidados que necesitan de acuerdo a la fase de desarrollo en la que se encuentran.
-          Durante el primer año: el niño tiene la necesidad de sentirse querido, arropado, atendido… es la única manera de ofrecerle la seguridad que él necesita.
-          Posteriormente tiene la necesidad de autonomía: va a empezar a investigar, a buscar… y nosotros debemos potenciar esta autonomía en la medida en la que sea posible, y siempre que no suponga un peligro para él.
-          Pasada esta fase, entra en la fase de desarrollo en la que necesita sentirse valioso: necesita hacer cosas bien y que además el resto le reconozca que lo está haciendo bien.  En esta fase cobra mucha importancia el realizar refuerzos positivos, no centrarnos tanto en regañarles, castigarles… si no en reforzar todo aquello que están haciendo bien.
-          En la etapa de adolescente: necesitan encontrarse a si mismos, necesitan saber quiénes son. Necesitan encontrar esa identidad personal.
-          En la juventud, sobre todo les preocupa las posibilidades de desarrollo personal .
Una vez que tenemos esto claro,  ¿qué podemos hacer?
1.       En primer lugar, y muy importante como papas y mamas, debemos  ofrecerles oportunidades de relaciones sociales de calidad, hay que dejar que el pequeño se relacione con el resto de niños desde los primeros meses.
2.       Hay que inculcarles el valor del esfuerzo por ganarse las cosas y sobre todo, en la 3ª fase de desarrollo debemos hacer refuerzos positivos, en vez de centrarnos tantos en los refuerzos negativos como las regañinas, los castigos. Es importante darles nuevas oportunidades.
3.       Ante un grupo debemos hacer participes a todos, hacerles sentir parte importante del grupo.  Darles a cada uno su parte de responsabilidad y su poder de decisión.
LA VIOLENCIA  Y LA INTOLERANCIA SUELE SER LA FORMA DE CONSEGUIR LA PERTENENCIA A UN GRUPO CUANDO NO SE SABE HACER DE OTRA FORMA
Algunas ideas clave:
1.       El desacuerdo entre los padres y los hijos es normal.
2.       Cuando el hijo desafía a los padres a la edad que sea es una forma de pedir amor, de pedir limites. No debes sentirte como un fracasado, al contrario, tomate tu tiempo, y actúa de la mejor manera que sepas hacerlo, poniendo limites.
3.       Nadie es perfecto, ni vosotros ni vuestros hijos, por lo que habrá que aprender los unos de los otros.
4.       Con respecto a los juegos infantiles: muchas veces los niños tienen fantasías infantiles “violentas” juegan a que tienen pistolas… no debemos regañarles o prohibirles que jueguen con estas fantasías, es la manera que tienen para diferenciar lo que es una fantasía violenta de lo que es actuar violentamente en la realidad.

·         EL FOMENTO DE LA CONVIVENCIA: 

Debemos tener claro, que los principales valores que se necesitan en una convivencia de calidad (cooperación, ayuda mutua, negociación, creación de normas…) las van a adquirir fuera de casa, en su grupo de iguales, por eso es tan importante que les ofrezcamos oportunidades de relación social.  Pero para que estos valores se vayan desarrollando correctamente en casa debemos potenciar algunas cosas:
1.       El sentimiento de sentirse querido, cuidado, amado
2.       El sentimiento de sentirse autónomo, independiente
3.       El sentimiento de sentirse capaz, útil…
4.       El sentimiento de sentirse protagonista
5.       El sentimiento de sentirse parte de un grupo
 Como estaréis viendo, se trata de  puntos importantes que ya hemos recalcado antes, según las fases de desarrollo en las que se encuentran los pequeños, por lo que vamos dándonos cuenta que todo esta unido, que lo que ocurra en las primeras etapas de su vida va a repercutir en su futuro adulto y por tanto es muy importante que  desde  estas  primeras etapas de la vida  le ofrezcamos lo necesario de acuerdo a lo que demanda en cada fase de su desarrollo para que en etapas adultas consigamos que el pequeño se haya desarrollado psicosocialmente de manera correcta.
   
·         EL CUARTO PUNTO A TRATAR HOY ES: PONER LIMITES, DECIR NO:
Parece incongruente, después de todo lo que estamos hablando de darle libertad al niño, de dejarle que se relacione con gente… de darle refuerzos positivos… Mi objetivo en este punto es que entendáis la relación que tiene el poner límites con el resto de lo que ya hemos hablado y como en cada momento, situación…. Cada tema hablado hoy tiene su espacio y su importancia.
Quiero que muy por encima repasemos las causas por las que un niño puede “comportarse mal”
1.       Para llamar la atención: en este caso deberemos no prestarle atención hasta que se porte bien. Dirigir al niño hacia otra actividad o imponer una consecuencia lógica a su conducta
2.       Por imitación a los padres u otros adultos: en este caso deberemos cambiar nosotros nuestro comportamiento
3.       Para saber donde están los limites:
4.       Porque el niño se siente ansioso, con miedo o amenazado: dar opciones a los niños, hablar con ellos.
5.       Porque se sienten mal consigo mismos o reciben mensajes muy negativos: hablar de cómo se sienten, tranquilizarles y nunca ridiculizarles o minimizar sus sentimientos
6.       Por baja autoestima: hay que darles oportunidad de tener éxitos,  alabándoles y apreciando todo lo que hacen bien.
7.       Porque están cansados, tienen hambre…
¿Qué hacemos nosotros?
1.       En primer lugar pondremos en práctica las estrategias de guía y enseñanza:
 a) Deberemos enseñarles lo que está bien y lo que está mal,
b) deberemos hacerles responsables de sus actos
c) deberemos enseñarles a relacionarse positivamente con los demás.
d) Explicarles los límites y normas que deben respetar y el porqué y recordárselo con frecuencia
e) Escucharles, tenerles en cuenta: recordar que debemos hacerles sentir parte del grupo, en el cual tienen responsabilidades y tienen poder de decisión.
f) Ayudarles con las tareas que son frustrantes o difíciles para ellos o que puedan hacerles perder el control.
2.       Estrategias de consecuencia:  si tras las estrategias de guía y enseñanza siguen comportándose mal pasamos a este segundo eslabón en el que podemos:
a)      Destinarles un tiempo  en un lugar aislado: este tiempo siempre tiene que ser entendido por el niño como un tiempo para calmarse, tranquilizarse y hasta que no esté así no le prestaremos atención. No puede entenderlo como un castigo.
b)      Hacer que se cumplan consecuencias lógicas a su comportamiento: ej: si tira y no recoge los juguetes ya no podrá jugar con ellos.
c)       Reprimenda verbal: de forma breve y sencilla decirles que dejen de hacer lo que están haciendo y explicarles el porqué dándoles una alternativa a su conducta.
d)      Dejar que sucedan las cosas naturales derivadas de la acción no deseada: por ejemplo que se rompa un juguete. Esto lo llevaremos a cabo siempre que no sea un peligro para el o para los de su alrededor.
e)      Perder un privilegio: no ver la TV, no salir al parque a jugar…
                                     
Algunas ideas sobre los límites:
1.       Los limites deben dar seguridad
2.       Solo nos centraremos en los limites que consideremos esenciales, para ello nos preguntaremos antes ¿es esta norma realmente importante? ¿estoy dispuesto a afrontar los conflictos con mi hijo/a si no lo cumple?
3.       Los límites deben ser alcanzables por los niños, recordamos que no pueden sentirse inútiles, o incapaces, porque estaríamos trabajando negativamente su autoestima.
4.       Los limites debemos darlos de forma clara y sencilla, expresando siempre LO QUE DEBEN HACER MAS QUE LO QUE NO DEBEN HACER ( recordamos que debemos hablar siempre que sea posible en positivo, debemos dar refuerzos positivos más que negativos, y debemos dar oportunidades)
5.       Los límites que se establezcan deben respetarse siempre, no pueden ser modificados.

·         el último punto a tratar hoy: SON LAS CONSIDERACIONES A LOS PADRES SOBRE CÓMO ACTUAR ANTE PATALETAS, ENFADOS, RABIETAS… Antes de nada, tenemos que saber que en un principio estas reacciones pueden deberse a ciertas características innatas del niño, pero si persisten debemos plantearnos si estamos manteniendo unos reforzadores que las mantengan.
¿y qué hacemos entonces?
1.       Debemos concretar al máximo cuales son las circunstancias en las que se dan estas manifestaciones de pataletas, rabietas…
2.        Eliminaremos de antemano todas estas circunstancias que sabemos que van a potenciar alguna de estas manifestaciones, ya que previamente hemos hecho el análisis en profundidad: ¿En qué momento se comporta
Así?¿Dónde?, ¿Qué hace?, ¿Quién está presente?, ¿Cómo reacciona cada uno de los que están presentes con el niño o la niña? Este punto es importante sobre todo en la primera fase de modificación de la conducta para limitar al máximo las ocasiones en las que el niño puede comportarse así.
3.       Reforzar la conducta incompatible inmediatamente: ej.: si un niño llora cuando va en el coche con sus padres, porque se aburre, podemos enseñarle a observar el paisaje, pedirle que lo describa, y prestarle una gran atención cuando lo haga).


                       

Algunas ideas sobre pataletas, rabietas… para terminar:
1.       si el adulto no interviene castigando ni manifiesta actitudes claramente negativas, las respuestas emocionales del niño se debilitan. disminuye así su agresividad y rebeldía.

2.       la atención prestada suele ser uno de los más intensos reforzadores de esta conducta

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