La entrada de hoy al blog, se va a centrar en el manejo de la conducta de nuestros hijos, aprovechamos para recordaros que el grupo está abierto para que vengáis a preguntarnos dudas, reflexiones, inquietudes, etc.
Hoy toca el turno de quizá el tema más complicado de
abordar, tanto para nosotros como profesionales, como para vosotros papas y
mamas.
Ante todo, queremos transmitiros tranquilidad, vosotros
mejor que nadie conocéis las actitudes de vuestros hijos, y la mejor manera de
afrontarlo, aquí, solo os damos pistas, guiones.., que se pueden llevar a cabo.
Los diferentes temas que vamos a tratar son:
·
LOS CELOS
Y LA RIVALIDAD ENTRE LOS HERMANOS: Desde el principio debemos saber que
nosotros no somos culpables de que existan estos celos, pues en la mayoría de
los casos depende de la capacidad de tolerancia y comprensión del “peque
mayor”.
¿Porque ocurren estos celos?
1.
Por necesidad de llamar la atención de los papas
2.
Por comparación con el hermano y necesidad de
sentirse superior.
3.
Por deseo de conseguir más cosas que el hermano
¿Qué podemos hacer?
1.
Incluir en el cuidado del bebé al hermano mayor.
Hacerle ver que el también es responsable del cuidado del peque, y de lo bien
que lo hace siempre.
2.
Establecer un tiempo del día para realizar
alguna actividad exclusivamente con el hermano mayor. Esta actividad debe ser
una actividad que no podamos realizar con el pequeño.
3.
Animarle a que realice actividades lúdicas fuera
de casa, siempre y cuando esto no sea un motivo de sentirse rechazado, o
separado de la familia.
4.
Hacer notar a los familiares la presencia del
hermano mayor, que no toda la atención vaya dirigida al pequeño.
·
EL
DESARROLLO PSICOSOCIAL: En este punto es importante distinguir en que fase
de desarrollo se encuentra nuestro hijo, para poder ofrecerle los cuidados que
necesitan de acuerdo a la fase de desarrollo en la que se encuentran.
-
Durante el
primer año: el niño tiene la necesidad de sentirse querido, arropado,
atendido… es la única manera de ofrecerle la seguridad que él necesita.
-
Posteriormente
tiene la necesidad de autonomía: va a empezar a investigar, a buscar… y
nosotros debemos potenciar esta autonomía en la medida en la que sea posible, y
siempre que no suponga un peligro para él.
-
Pasada
esta fase, entra en la fase de desarrollo en la que necesita sentirse valioso:
necesita hacer cosas bien y que además el resto le reconozca que lo está
haciendo bien. En esta fase cobra mucha
importancia el realizar refuerzos positivos, no centrarnos tanto en regañarles,
castigarles… si no en reforzar todo aquello que están haciendo bien.
-
En la
etapa de adolescente: necesitan encontrarse a si mismos, necesitan saber quiénes
son. Necesitan encontrar esa identidad personal.
-
En la
juventud, sobre todo les preocupa las posibilidades de desarrollo personal .
Una vez que tenemos esto claro, ¿qué
podemos hacer?
1.
En primer lugar, y muy importante como papas y
mamas, debemos ofrecerles oportunidades
de relaciones sociales de calidad, hay que dejar que el pequeño se relacione
con el resto de niños desde los primeros meses.
2.
Hay que inculcarles el valor del esfuerzo por
ganarse las cosas y sobre todo, en la 3ª fase de desarrollo debemos hacer
refuerzos positivos, en vez de centrarnos tantos en los refuerzos negativos
como las regañinas, los castigos. Es importante darles nuevas oportunidades.
3.
Ante un grupo debemos hacer participes a todos,
hacerles sentir parte importante del grupo.
Darles a cada uno su parte de responsabilidad y su poder de decisión.
LA VIOLENCIA Y LA INTOLERANCIA SUELE SER LA FORMA DE
CONSEGUIR LA PERTENENCIA A UN GRUPO CUANDO NO SE SABE HACER DE OTRA FORMA
Algunas ideas
clave:
1.
El desacuerdo entre los padres y los hijos es
normal.
2.
Cuando el hijo desafía a los padres a la edad
que sea es una forma de pedir amor, de pedir limites. No debes sentirte como un
fracasado, al contrario, tomate tu tiempo, y actúa de la mejor manera que sepas
hacerlo, poniendo limites.
3.
Nadie es perfecto, ni vosotros ni vuestros
hijos, por lo que habrá que aprender los unos de los otros.
4.
Con respecto a los
juegos infantiles: muchas veces los niños tienen fantasías infantiles “violentas”
juegan a que tienen pistolas… no debemos regañarles o prohibirles que jueguen
con estas fantasías, es la manera que tienen para diferenciar lo que es una
fantasía violenta de lo que es actuar violentamente en la realidad.
·
EL
FOMENTO DE LA CONVIVENCIA:
Debemos tener claro, que los principales valores
que se necesitan en una convivencia de calidad (cooperación, ayuda mutua,
negociación, creación de normas…) las van a adquirir fuera de casa, en su grupo
de iguales, por eso es tan importante que les ofrezcamos oportunidades de
relación social. Pero para que estos
valores se vayan desarrollando correctamente en casa debemos potenciar algunas
cosas:
1.
El sentimiento de sentirse querido, cuidado,
amado
2.
El sentimiento de sentirse autónomo,
independiente
3.
El sentimiento de sentirse capaz, útil…
4.
El sentimiento de sentirse protagonista
5.
El sentimiento de sentirse parte de un grupo
Como estaréis viendo,
se trata de puntos importantes que ya
hemos recalcado antes, según las fases de desarrollo en las que se encuentran
los pequeños, por lo que vamos dándonos cuenta que todo esta unido, que lo que
ocurra en las primeras etapas de su vida va a repercutir en su futuro adulto y
por tanto es muy importante que
desde estas primeras etapas de la vida le ofrezcamos lo necesario de acuerdo a lo
que demanda en cada fase de su desarrollo para que en etapas adultas consigamos
que el pequeño se haya desarrollado psicosocialmente de manera correcta.
·
EL CUARTO
PUNTO A TRATAR HOY ES: PONER LIMITES, DECIR NO:
Parece incongruente, después de todo lo que estamos hablando de darle libertad al niño, de dejarle que se relacione con gente… de darle refuerzos positivos… Mi objetivo en este punto es que entendáis la relación que tiene el poner límites con el resto de lo que ya hemos hablado y como en cada momento, situación…. Cada tema hablado hoy tiene su espacio y su importancia.
Parece incongruente, después de todo lo que estamos hablando de darle libertad al niño, de dejarle que se relacione con gente… de darle refuerzos positivos… Mi objetivo en este punto es que entendáis la relación que tiene el poner límites con el resto de lo que ya hemos hablado y como en cada momento, situación…. Cada tema hablado hoy tiene su espacio y su importancia.
Quiero que muy por encima repasemos las
causas por las que un niño puede “comportarse mal”
1.
Para llamar la atención: en este caso deberemos
no prestarle atención hasta que se porte bien. Dirigir al niño hacia otra
actividad o imponer una consecuencia lógica a su conducta
2.
Por imitación a los padres u otros adultos: en
este caso deberemos cambiar nosotros nuestro comportamiento
3.
Para saber donde están los limites:
4.
Porque el niño se siente ansioso, con miedo o
amenazado: dar opciones a los niños, hablar con ellos.
5.
Porque se sienten mal consigo mismos o reciben
mensajes muy negativos: hablar de cómo se sienten, tranquilizarles y nunca
ridiculizarles o minimizar sus sentimientos
6.
Por baja autoestima: hay que darles oportunidad
de tener éxitos, alabándoles y
apreciando todo lo que hacen bien.
7.
Porque están cansados, tienen hambre…
¿Qué hacemos nosotros?
1.
En primer lugar pondremos en práctica las
estrategias de guía y enseñanza:
a) Deberemos enseñarles lo que
está bien y lo que está mal,
b) deberemos hacerles responsables de sus actos
c) deberemos enseñarles a relacionarse positivamente con los demás.
d) Explicarles los límites y normas que deben respetar y el porqué y
recordárselo con frecuencia
e) Escucharles, tenerles en cuenta: recordar que debemos hacerles sentir
parte del grupo, en el cual tienen responsabilidades y tienen poder de
decisión.
f) Ayudarles con las tareas que son frustrantes o difíciles para ellos o
que puedan hacerles perder el control.
2.
Estrategias de consecuencia: si tras las estrategias de guía y enseñanza
siguen comportándose mal pasamos a este segundo eslabón en el que podemos:
a)
Destinarles un tiempo en un lugar aislado: este tiempo siempre
tiene que ser entendido por el niño como un tiempo para calmarse,
tranquilizarse y hasta que no esté así no le prestaremos atención. No puede
entenderlo como un castigo.
b)
Hacer que se cumplan consecuencias lógicas a su
comportamiento: ej: si tira y no recoge los juguetes ya no podrá jugar con
ellos.
c)
Reprimenda verbal: de forma breve y sencilla
decirles que dejen de hacer lo que están haciendo y explicarles el porqué
dándoles una alternativa a su conducta.
d)
Dejar que sucedan las cosas naturales derivadas
de la acción no deseada: por ejemplo que se rompa un juguete. Esto lo
llevaremos a cabo siempre que no sea un peligro para el o para los de su
alrededor.
e)
Perder un privilegio: no ver la TV, no salir al
parque a jugar…
Algunas ideas
sobre los límites:
1.
Los limites deben dar seguridad
2.
Solo nos centraremos en los limites que
consideremos esenciales, para ello nos preguntaremos antes ¿es esta norma
realmente importante? ¿estoy dispuesto a afrontar los conflictos con mi hijo/a
si no lo cumple?
3.
Los límites deben ser alcanzables por los niños,
recordamos que no pueden sentirse inútiles, o incapaces, porque estaríamos
trabajando negativamente su autoestima.
4.
Los limites debemos darlos de forma clara y
sencilla, expresando siempre LO QUE DEBEN HACER MAS QUE LO QUE NO DEBEN HACER (
recordamos que debemos hablar siempre que sea posible en positivo, debemos dar
refuerzos positivos más que negativos, y debemos dar oportunidades)
5.
Los límites que se establezcan deben respetarse
siempre, no pueden ser modificados.
·
el último punto a tratar hoy: SON LAS CONSIDERACIONES A LOS PADRES SOBRE CÓMO ACTUAR ANTE PATALETAS,
ENFADOS, RABIETAS… Antes de nada, tenemos que saber que en un principio
estas reacciones pueden deberse a ciertas características innatas del niño,
pero si persisten debemos plantearnos si estamos manteniendo unos reforzadores
que las mantengan.
¿y
qué hacemos entonces?
1.
Debemos concretar al máximo cuales son las
circunstancias en las que se dan estas manifestaciones de pataletas, rabietas…
2.
Eliminaremos de antemano todas estas
circunstancias que sabemos que van a potenciar alguna de estas manifestaciones,
ya que previamente hemos hecho el análisis en profundidad: ¿En qué
momento se comporta
Así?¿Dónde?, ¿Qué hace?, ¿Quién está presente?, ¿Cómo reacciona cada uno
de los que están presentes con el niño o la niña? Este punto es importante
sobre todo en la primera fase de modificación de la conducta para limitar al
máximo las ocasiones en las que el niño puede comportarse así.
3.
Reforzar la conducta incompatible
inmediatamente: ej.: si un niño llora cuando va en el coche con sus padres,
porque se aburre, podemos enseñarle a observar el paisaje, pedirle que lo
describa, y prestarle una gran atención cuando lo haga).
Algunas ideas
sobre pataletas, rabietas… para terminar:
1.
si el
adulto no interviene castigando ni manifiesta actitudes claramente negativas,
las respuestas emocionales del niño se debilitan. disminuye así su agresividad
y rebeldía.
2.
la
atención prestada suele ser uno de los más intensos reforzadores de esta
conducta
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